lunes, septiembre 09, 2013

Esbozo para un manual de cinismo básico

Supongo que es normal que quien alberga esperanzas y confía en principios elevados y grandes virtudes, tenga ocasión de verse defraudado. Es probable, entonces, que la indignación moral que impregna gran parte de las discusiones y soflamas que, de forma cotidiana, pueden encontrarse tanto en Internet como en la vida lejos del teclado, tenga su origen en una lamentable falta de cinismo. Así, se entiende que se altere el espíritu, hierva la sangre y se desate la ira.
A veces me siento inclinado a simpatizar con tales expresiones de descontento, pero luego analizo su contenido y no veo más que argumentos privados que en nada me atañen. Así, un miembro del colectivo "tal" se queja amargamente de que la decisión "cual" perjudique a su noble colectivo, clamando contra la perfidia de quien ha cometido una presunta injusticia. Sin embargo, el iracundo quejica suele olvidarse de hacer balance de perjuicios y beneficios para toda la sociedad, o de analizar si lo que se ha hecho es eliminar, no un derecho, sino un privilegio, etcétera. Al analizar el conjunto con un poco de distancia, suele ser fácil despojar a la queja privada de sus ropajes elevados y, entonces, se ve lo cómico e hipócrita que resulta clamar al cielo por motivos más bien mundanos.
Sin embargo, las más de las veces la persona que ha dado rienda suelta a su ira cree sinceramente hablar en nombre de principios absolutos, de verdades inmanentes, de "lo que debe ser". Cree que habla por todos y para todos. Por eso, creo que es necesario escribir un manual de cinismo, una guía para interpretar la realidad a partir de sus mecanismos más básicos, que nos permita liberarnos de mistificaciones y subjetivismos exagerados. Una guía que podría empezar así:

1. Todas las personas actúan movidas únicamente por su propio interés.
1.a Dicho interés no tiene por qué ser exclusivamente material y, aunque lo fuera, eso no quiere decir que sea algo negativo.
1.b Cuando alguien contribuye a una causa altruista, lo hace porque previamente ha asumido como propios los objetivos de dicha causa (que forman, por lo tanto, parte de su propio interés).
1.b.1 Las acciones altruistas suelen esconder una cierta expectativa de reciprocidad (no existe, por lo tanto, el altruismo puro).

2. Por definición, toda decisión beneficia a alguien.
2.a Demostración: definamos "decisión" como "toda acción o enunciado que se adopta con la vocación de incidir sobre la realidad". Se entiende, pues, que una decisión que no beneficie a nadie sería una "pérdida de tiempo" o un "error".
2.b Beneficiar a alguien no implica necesariamente (pero tampoco excluye) perjudicar a otra persona.

3. Toda organización, (ya sea política, sindical, empresarial, cultural, de interés social, etcétera) funciona, en última instancia, como agencia de colocación.
3.a Eso no excluye que pueda servir legítima y eficazmente a sus fines declarados.
3.b Pero sí implica que cualquier organización que tenga expectativas razonables de alcanzar cierto grado de influencia, verá crecer exponencialmente su número de afiliados.

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Se acepta y agradece cualquier sugerencia para continuar este manual.

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